¿Cuántos tipos de colágeno existen?

Aunque se han identificado más de 28 tipos distintos de colágeno en el cuerpo humano, la gran mayoría de la literatura científica y del mercado de suplementos se centra en los tipos I, II y III. Cada uno tiene una distribución específica en el organismo y cumple funciones diferenciadas. Conocer estas diferencias es clave para elegir el suplemento más adecuado.

Colágeno Tipo I

Es el más abundante del cuerpo humano. Se encuentra principalmente en la piel, los tendones, los ligamentos, los huesos y los dientes. Sus fibras son muy resistentes a la tracción, lo que otorga dureza y flexibilidad a los tejidos que lo contienen.

¿Para quién es más relevante? Personas interesadas en la salud de la piel, la firmeza cutánea, el cabello y las uñas, así como en la salud ósea.

Colágeno Tipo II

Es el componente principal del cartílago articular. A diferencia del tipo I, sus fibras están organizadas de forma más laxa, lo que le permite absorber impactos y proporcionar amortiguación a las articulaciones.

¿Para quién es más relevante? Deportistas, personas con molestias articulares, artrosis o desgaste de cartílago.

Colágeno Tipo III

Suele encontrarse junto al tipo I. Abunda en los vasos sanguíneos, la piel y los órganos internos. Contribuye a la elasticidad de los tejidos y al soporte de estructuras huecas como el intestino o los vasos.

¿Para quién es más relevante? Personas interesadas en la salud cardiovascular, la elasticidad de la piel y la integridad intestinal.

Tabla comparativa de tipos de colágeno

Tipo Localización principal Beneficio clave
Tipo I Piel, huesos, tendones Firmeza, resistencia, salud ósea
Tipo II Cartílago articular Movilidad, amortiguación articular
Tipo III Vasos, piel, intestino Elasticidad, salud vascular
Marino Suplemento (piel, huesos) Alta biodisponibilidad, tipo I
Hidrolizado Suplemento (multiusos) Absorción óptima

Colágeno Marino

El colágeno marino se extrae de la piel, las escamas o las espinas del pescado. Es principalmente colágeno de tipo I y destaca por su alta biodisponibilidad: sus péptidos son de menor tamaño que los del colágeno bovino, lo que facilita su absorción intestinal.

Es una opción popular entre personas que evitan el consumo de carne de vacuno o que buscan una alternativa con mejor perfil de absorción. Sin embargo, no es apto para personas alérgicas al pescado.

Colágeno Hidrolizado

El término "hidrolizado" hace referencia al proceso de hidrólisis, por el cual las largas cadenas de colágeno se fragmentan en péptidos más pequeños. Este proceso —independientemente de si el origen es bovino, marino o porcino— mejora significativamente la absorción y la biodisponibilidad del colágeno.

La mayoría de los suplementos del mercado son colágeno hidrolizado, por lo que el término indica el proceso, no el origen.

¿Existe el colágeno vegano?

Técnicamente, no existe colágeno de origen vegetal, ya que el colágeno es una proteína exclusivamente animal. Sin embargo, algunos productos etiquetados como "colágeno vegano" contienen una combinación de aminoácidos (glicina, prolina, lisina) y cofactores (vitamina C, zinc, cobre) que buscan estimular la producción endógena de colágeno.

Son una alternativa para personas veganas, aunque su mecanismo de acción es diferente al de los suplementos de colágeno convencionales.

Conclusión

Elegir el tipo de colágeno adecuado depende de tus objetivos: para la piel y los huesos, el tipo I (especialmente marino) suele ser la opción preferida; para las articulaciones, el tipo II es el más estudiado. Si el proceso de absorción es tu prioridad, busca siempre la versión hidrolizada.